10 octubre, 2019

Un spa en tu hogar

Con estos consejos, no vas a tener que romper el chanchito, podrás relajarte en tu propio spa en casa.

Tomamos tés, agregamos hierbas frescas a los platos para darles más sabor, ingerimos hierbas medicinales para evitar resfriados y otros males comunes. Así que usar hierbas en los productos para la piel y el cabello tiene sentido. Las hierbas, que combaten signos del envejecimiento como arrugas y puntos negros, también purifican, tonifican, humectan y exfolian la piel, fortalecen el cabello y realzan su color. Las hierbas contienen miles de sustancias bioquímicas activas y, por el principio de la sinergia, aportan varios beneficios: la piel y el cabello reconocen a dichas sustancias como biocompatibles y las absorben mejor que a los aceites minerales o a los petroquímicos.

Hidroterapia en casa

En casi todas las culturas, el agua se considera como la dadora de vida, y es fundamental en muchas ceremonias religiosas y espirituales, en donde se utiliza para purificar la piel y refrescar la mente.

Los aficionados a los spas pueden beneficiarse con la hidroterapia en su propia casa; un chapuzón en una tina caliente, seguido de una ducha fría, o una tina de vapor caliente y luego la ducha fría, consiguen que todos los sistemas fluyan y trabajen en armonía: tu organismo funcionará con mayor eficiencia.

Hidroterapia herbal

Empieza por darte un masaje en el cuerpo con un ungüento hecho en casa, como un exfoliante de naranja. Date una ducha caliente de 5 minutos, y después abre el agua fría (lo más fría que tu cuerpo tolere) y permanece ahí de 1 a 2 minutos. Repite 2 ó 3 veces, dependiendo del tiempo del que dispongas. Cuando salgas de la ducha y te seques, rociate todo el cuerpo con un spray de limón. Esto refrescará tu piel al instante.

Frotar el cuerpo

La piel es el órgano de desintoxicación más grande del cuerpo. Si dicha función se entorpece recaerá en otros órganos, sobre todo en el hígado. Para acelerar la circulación y estimular el sistema linfático a que libere toxinas, los nutricionistas y los herbolarios recomiendan frotar el cuerpo en seco con un cepillo especial para este fin o con una esponja vegetal.

Frotar o cepillar el cuerpo también tonifica los músculos, reduce la hinchazón y la celulitis, remueve las células muertas que bloquean los poros y estimulan la renovación celular, lo que brinda a la piel un brillo juvenil.

Puedes hacerlo en tu propio baño, adecuadamente:

  • Consigue un cepillo de cerdas naturales firmes, ya que si son demasiado suaves no harán bien el trabajo. Verifica que tenga un mango largo con el que puedas llegar a todo el cuerpo.
  • Cepilla el cuerpo en seco cada dos días, al despertar, antes de ducharte.
  • Siempre frota hacia el corazón, con movimientos circulares y suaves. Empieza con las plantas de los pies y sube por las piernas; continúa con las manos y los brazos. Sigue con los glúteos, la espalda y con la región alrededor del estómago. Cepilla el estómago en sentido contrario a las agujas del reloj. Salta las áreas delicadas o aquellas donde la piel esté irritada, dañada o sea muy delgada.
  • Lava el cepillo con frecuencia en agua tibia y con un jabón suave. Enjuágalo y ponelo a secar.