El estilo vintage gusta. Y mucho. Sus piezas singulares y únicas, su look envejecido y su exclusividad dan una pátina especial a cualquier espacio. Pero cuidado, no es vintage todo lo que parece. Te ayudamos a reconocerlo.
¿Qué es el estilo vintage?
Una decoración de estilo vintage es aquella que cuenta con muebles o complementos cuyo origen data de entre los años 20 y los 70 que sobresalen por algún motivo: su diseño singular, el material, el diseñador, el buen hacer del artesano…. Los muebles de estilo vintage se caracterizan por su aspecto antiguo y envejecido, con arañazos, colores desteñidos, pintura descascarada, una superficie desgastada.
¿Qué caracteriza a una pieza vintage?
Los muebles vintage destacan por la alta calidad de sus materiales, como por ejemplo la característica madera de palisandro de los muebles originales daneses de los 50 y 60, y su excelente elaboración y su carácter artesanal.
¿Porqué son piezas exclusivas?
La exclusividad de los muebles vintage se debe a su carácter artesanal, porque la mayoría de estas piezas se realizaban a mano por artesanos, de ahí que cada una sea única e irrepetible. Y además, era habitual que se fabricaran en pequeñas cantidades, por lo que de cada pieza, había pocos ejemplares a diferencia de hoy en día, con la producción masiva.
¿Dónde comprar muebles vintage?
No es fácil encontrar piezas vintage originales, porque se trata de muebles que atesoran varias décadas y, por tanto, no están disponibles en cualquier lugar. Puedes encontrar piezas y complementos vintage en tiendas especializadas en mobiliario vintage, casas de subastas, anticuarios o pequeños mercados, incluso y si tienes paciencia en algunas ventas de garage.
Revival del diseño escandinavo de los 50s
Desde hace unos años estamos viviendo un furor por la decoración nórdica. Pues bien, los fans del estilo vintage en este sentido están de última moda, porque los muebles, lámparas y objetos diseñados durante la década de los 50 en los países escandinavos son las piezas vintage por excelencia. De hecho, muchos de ellos se han convertido con el tiempo en piezas icónicas del diseño. Si buscas un look vintage en casa, estos no te pueden faltar.
Tonos neutros y pastel, aliados del vintage
Los tonos neutros son los más característicos del estilo vintage, siendo una opción habitual como base de la decoración. Los tonos pastel, habituales a mediados del siglo pasado, son también una buena opción con la que recrear este estilo.
Estampados vintage
Grandes flores, cuadros, rayas, motivos geométricos… Los estampados no pueden faltar en una decoración de estilo vintage, ya sea en cojines, tapicerías o cortinas. Pero ojo, úsalos con moderación si no quieres recargar en exceso el ambiente.
La importancia de los detalles antiguos
Una decoración de carácter vintage también está en los detalles: marcos de fotos, lámparas, jarrones de cristal, vajillas de porcelana de los 50’s, equipos tecnológicos antiguos, como un teléfono de rueda con marcador o una radio… Con su encanto atemporal llenarán cada estancia de calidez, singularidad y tradición.
Combina y acierta
El look vintage encaja a la perfección con cualquier estilo decorativo, incluso las decoraciones más modernas agradecen una pieza vintage que las haga más acogedoras y «vividas». Aunque, si hay estilos con los que encaja a las mil maravillas son el clásico, el provenzal o el campestre, todos ellos con una pátina romántica que además, le dan a tu casa o departamento cierto aire de lujo retro.