5 diciembre, 2019

Nuevos estilos: el Shabby

El estilo Shabby es otra nueva tendencia en interiorismo que puedes poner en práctica, como un desafío para tu próximo proyecto de decoración inmobiliaria. Dulce, vintage y luminosa son algunas de sus características, ¿quieres saber más?

El estilo Shabby apuesta por una decoración entre romántica y country, esta tendencia deco abusa de los tonos claros y pastel y deja que se sienta el encanto del paso del tiempo. Con estas características, ¿quién se resiste al toque shabby?

Su carta de presentación

Dulce, femenino, algo vintage, muy luminoso y sutil. Esta es la carta de presentación del shabby chic, un estilo que tiene su origen en las casas de campo inglesas, donde se mezclaban elementos antiguos con otros más modernos. Y de eso se trata precisamente, de combinar objetos decorativos desgastados o con efecto envejecido con otros más actuales, siempre que luzcan un halo de delicadeza.

Deja que la casa se impregne del estilo cottage británico, con el predominio de tonos blancos, beige y colores pastel. Con la madera, la porcelana, el metal y el hierro forjado como materiales protagonistas y con textiles en lisos, cuadros, rayas y, sobre todo, motivos florales. Proponte recuperar algún mueble antiguo y dale una nueva oportunidad con una mano de pintura decapada. Para que te resulte más fácil recrearlo, intenta que la habitación evoque el estilo de una coqueta cabaña.

El shabby chic atrae “porque cuenta una historia. Se basa en objetos que crean atmósferas llenas de sensibilidad y detalles en los que se notan la preocupación y el esmero”.

Muebles Indispensables

Una vitrina repleta de porcelana delicada. Pero también y, aunque depende del ambiente o espacio a decorar, “una exquisita lámpara de araña tipo chandelier. O una sensual chaise longue estilo Luis XV”. Por otro lado “un sillón gustaviano con brazos y patas de madera, acabado con patina gris azulada y tapicería en terciopelo (algo desgastado) en color rosa Chalk Pink o azul Duck Egg”. ¡Son toques shabby!. Incorpóralos a cualquier estancia y conseguirás impregnar todo el ambiente de esa exquisitez que caracteriza al estilo.

Es posible mezclar estas piezas con otras de diseño contemporáneo y lograr un espacio equilibrado. Así no tendrás que renunciar a nada. Las tendencias que mejor encajan son el clásico, el rústico o el industrial.

El shabby chic de nuestro siglo está rescatado del pasado con elegancia y puede encajar con cualquier estilo que refleje sensibilidad.

Tu habitación

Para un lugar donde debes sentirte entre algodones, este estilo es perfecto.  Muy similar en líneas al estilo provenzal, el shabby chic aclara los colores y añade el efecto envejecido. Estas características hacen que sea muy fácil y acertado decorar un dormitorio con él. Hay que conseguir “un equilibrio entre romanticismo y elegancia bohemia”. Apuesta por una cama con dosel o con estructura de forja, una mesa alta y un armario exento de línea contorneada. Coloca un espejo de pie y, si el espacio te lo permite, un tocador. En los textiles, mucho blanco y cojines. Abusa de ellos en la cama, tanto en lisos como con flores y rayas. Y no tengas miedo a mezclar estos dos estampados. Siempre en tonalidades empolvadas, encajarán. Ya tienes la atmósfera romántica con la que soñabas para tu espacio más personal.

Cocinas

El ‘shabby style’, también inunda la cocina con su sabor delicado y aroma retro. Sigue la receta. En la cantidad justa, como cuando preparas un bizcocho, los tonos pastel son perfectos para combinar con el siempre acertado blanco y la madera en un tono natural. Marídalos con menaje vintage a la vista: frascos de vidrio apilados en un estante y tazas colgando de delicados ganchos. En un rincón, flores frescas y, en la puerta del horno, un bonito paño de flores siempre listo para usar. Si estás rendida a este estilo puedes adaptar tus muebles, quizá demasiado oscuros, con pintura a la tiza y con molduras, si son lisos. Pinta los frentes, coloca nuevos tiradores (mejor de porcelana) y la transformación será completa. Escoge algunos pequeños electrodomésticos de línea antigua y déjalos a la vista, como la cafetera o la tostadora.

Otro espacio privado: tu baño

La importancia de los detalles y su aire ‘vintage’ hacen que este espacio se impregne de carácter femenino. Si hay una pieza estrella aquí es una tina de líneas redondeadas y patas contorneadas. Pero no desistas si no tienes espacio. Es posible que seas más de ducha. Entonces, la clave son los pequeños detalles: la grifería de línea retro; las toallas con encajes, un espejo de tocador o una estantería abierta en madera decapada. Y como los pequeños gestos tienen mucha importancia, coloca en un rincón un mini velador con unas velas aromáticas encima, tus cremas agrupadas en una bandeja, un pequeño arreglo floral con ramas de eucalipto y una variedad que aporte color. Conseguirás darle un extra de femineidad a tu baño.

Ahora solo queda llenar la tina, sumergirte entre la espuma y encender una de esas velas que reposan en tu velador shabby.