Durante los meses fríos del año, mantener el calor dentro del hogar representa un desafío. Es muy común que existan filtraciones de aire en puertas y ventanas que provocan un aumento en el gasto en calefacción.
Lo primero que se debe hacer para abordar el problema es detectar las fugas. Esto puede realizarse de forma visual con las más grandes ya que se verá claramente un desgaste o un agujero, mientras que con las más pequeñas la mejor opción será contratar un profesional que pueda realizar test de aire y presurización a todas las puertas y ventanas del hogar.
Una vez detectadas las fugas, existen diferentes soluciones amigables con el medio ambiente, cuyos costos son mucho más bajos que los de la calefacción:
1. Usar tiras adhesivas
Son una forma económica de sellar ventanas y puertas contra las filtraciones de aire. Hay tres tipos principales: de compresión, tipo V y espuma.
- Las de compresión son las más duraderas para marcos que carecen de firmeza y se balancean.
- Las tiras de tipo V encajan en los costados de ventanas y puertas formando un sello para evitar que ingrese el aire frío.
- El burlete de espuma viene en varios tamaños y es muy fácil de instalar, sin embargo, su duración solo alcanza los 3 años máximo, mientras que los otros van desde los 5 años en adelante.
2. Aplicar cinta de espuma
La cinta adhesiva de espuma es una excelente alternativa a prueba de intemperie para ventanas y puertas que están ligeramente torcidas y permiten la entrada del aire por su marco. Para aplicar, simplemente se debe cortar la cinta del tamaño suficiente como para cubrir las filtraciones.
3. Sello aislante para puertas
Los hay de espuma y de goma y se colocan en la base de la puerta para que el viento no penetre. No interfieren con el funcionamiento de la puerta ya que se deslizan perfectamente al abrirla y cerrarla.
4. Laminas aislantes de ventanas
Las láminas aislantes funcionan como una capa que conserva el calor dentro de la casa durante los meses más fríos. Las hay de diferentes tipos, algunas se ponen sobre la ventana y se calientan con el secador de pelo hasta que lleguen al tamaño deseado, otras se posicionan con agua y después se cortan, y algunas se cortan antes de posicionar.
5. Cortinas aislantes
Estas cortinas mantienen el calor en el hogar mientras estén cerradas, ya que actúan como barrera entre la temperatura exterior y la interior. Para funcionar deben mantenerse cerradas.
6. Volver a calafatear ventanas y puertas
Al instalar ventanas y puertas se realiza el proceso de calafateo para sellar cualquier brecha de los marcos con adhesivo, silicona, selladores u otros productos. Con el paso del tiempo estos materiales se desgastan y es una excelente opción realizar desde 0 el calafateo.
7. Masilla
Para puertas y ventanas que no se abrirán durante los meses de frío, se puede aplicar masilla en todo el contorno del marco y en las uniones del vidrio. Esta solución es práctica, pero no permanente, se recomienda en casos de que no sea viable ningún otro tipo de aislación.
8. Reemplazar puertas y ventanas defectuosas
En casos de fugas extremas, lo mejor será reemplazar los marcos o las puertas y ventanas por completo, para asegurarse de que cualquier aislación se mantendrá en el tiempo y no se deteriorará por el estado del área en que se aplicó.
¡Con estos tips ya no tendrás más problemas de filtraciones en tus ventanas!