
Todos nos encontramos a expensas de sufrir alguna emergencia en nuestro propio hogar. Los accidentes caseros ocurren con mayor frecuencia de lo que imaginamos, desde una simple caída hasta alguna enfermedad que nos tome desprevenidos, pasando incluso por desastres naturales que pongan en riesgo nuestro bienestar. Este simple panorama hace necesaria la presencia de un botiquín en casa que nos ayude a solucionar una emergencia en cualquier momento.
Aunque nunca tengamos la certeza de cuándo vamos a necesitarlo, tener un botiquín en casa sirve como garantía para poder enfrentar situaciones inesperadas en las cuales se haga presente la necesidad de tratar alguna lesión menor antes de poder ser atendida en un hospital, situación que en casos de emergencia no siempre puede darse con rapidez.
Es por esto que en diversas situaciones debemos contar siempre con un botiquín en casa:
Cuidado para los niños
Si tenemos hijos pequeños, siempre estarán expuestos a algún accidente menor que requiera de cuidados rápidos y efectivos. Su curiosidad y ganas de estar siempre activos los hace estar expuestos a diversos golpes o caídas, por lo que contar con curitas o alcohol es imprescindible.
Accidentes caseros
Siempre debemos estar preparados ante la posibilidad de sufrir algún accidente casero, ya que son más comunes de lo que imaginamos. Golpes, quemaduras o caídas son muy frecuentes entre los adultos en sus propios hogares, por lo que un buen botiquín podría sacarnos de muchos apuros ante estas emergencias.
Por otra parte, en muchas ocasiones no sabemos exactamente qué implementos debe contener un botiquín de primeros auxilios. La lógica y el sentido común nos hace pensar que mientras más suministros tengamos, podremos sentirnos más seguros, pero en realidad eso no es del todo cierto, ya que bastan unos pocos medicamentos o suplementos que servirán para una atención preventiva que nos mantendrá a salvo antes de recibir atención médica.
Algunos de los suministros mínimos que debemos contener en nuestro botiquín son:
- Termómetro: Necesario para estar al tanto de nuestra temperatura y prevenir cualquier escenario febril que complique la situación.
- Alcohol o agua oxigenada: Son productos que sirven como antisépticos para atender y limpiar heridas o quemaduras y prevenir infecciones.
- Vendas, algodón, gasas y curitas: Implementos necesarios para cubrir heridas o quemaduras después de ser limpiados, y así mantenerlas a salvo de agentes externos que puedan empeorar la situación. De igual manera, funcionan para cubrir y detener hemorragias.
- Tijeras, pinzas y guantes: Instrumentos que nos facilitarán un uso seguro de nuestros materiales de curación.
- Medicamentos: Ante cualquier emergencia o enfermedad, siempre es recomendable contar con medicamentos de uso básico para el tratamiento de dolores de cabeza, dolores corporales, fiebres, mareos, vómitos o alergias, por lo que nuestro botiquín debe contener analgésicos, antibióticos o antiinflamatorios, con los cuales tratar cualquier complicación de salud.
- Otros implementos: Supositorios, repelente contra mosquitos, bloqueador solar y cremas para picaduras o quemaduras son otros suplementos que nos ayudarán a resguardar nuestra salud en casos de emergencia.
No podemos olvidar que el botiquín debe ser liviano, fácil de manipular y debe encontrarse en un lugar accesible para todos los miembros de la familia, aunque lejos del alcance de las manos curiosas de los niños. De igual manera debe contener los números de emergencia (policía, bomberos, hospital), para facilitar rápidos llamados de auxilio cuando sea necesario.