20 junio, 2019

¿Cómo desembalar tus cosas en tu nuevo hogar sin desesperarte?

Probablemente has escuchado muchos consejos sobre cómo embalar antes del cambio de casa. Pero ¿qué pasa con el consejo sobre cómo desembalar en la casa nueva?. Lamentablemente, este proceso puede llegar a ser igual de estresante.

Con eso en mente, tenemos algunos consejos sobre cómo desembalar las cajas después de una mudanza.

Distribuye tus cajas estratégicamente

Los días de mudanza son una locura. Probablemente te sentirás apurado por intentar vaciar el camión o camioneta lo más rápido posible y es muy tentador apilar todas las cajas cerca de la puerta y ordenarlas más tarde. Sin embargo, la mejor recomendación es no hacerlo. Y en su lugar, tomarse el tiempo para colocar las cajas en los dormitorios a los que pertenecen desde el primer momento.

Aquí es donde cualquier sistema de etiquetado que hayas creado para el traslado será útil. Idealmente, cada caja estará claramente marcada con el dormitorio al que pertenece (de lo contrario, deberá marcarse con algún tipo de explicación). Ahórrate el tiempo (y la molestia) de tener que revisar todo dos veces y lleva cada caja a la pieza correcta directamente desde el camión. De esta manera, el desembalado puede comenzar de manera organizada.

Limpiar antes que nada

En lenguaje Inmobiliario, las propiedades, aunque nuevas, deben estar «limpias» antes de que un comprador se mude. Esencialmente, esta frase significa libre de cualquier suciedad visible. Sin embargo, en medio del proceso de cambio, rara vez, hay tiempo para asegurarse de que todo se haya limpiado a fondo.

Teniendo eso en cuenta, querrás hacer una limpieza por tu cuenta antes de comenzar a desembalar. Es lo normal. Por eso te sugerimos mantener a mano una selección de productos y artículos de limpieza esenciales, como toallas absorbentes, limpiadores de diversos tipos y una escoba.

Desembalar habitaciones por importancia

Cuando finalmente sea el momento de desembalar todas tus cosas, querrás hacerlo de manera ordenada. Y para esto, recomendamos hacerlo habitación por habitación y en orden de importancia. Esto significa, desembalar todo el living o el dormitorio principal a la vez (lo que sea más importante para ti) en lugar de simplemente agarrar lo esencial y dejar el resto para más tarde. De esta manera, te aseguras de no tener cajas con cosas menos importantes dando vueltas por la casa después de haberte instalado.

Es muy probable que después de un día completo de mudanza quieras terminar sobre tu cama. Por eso, siempre es bueno comenzar por tu dormitorio y el de los niños. De esta manera, tu cama te estará esperando después de un largo día de trabajo y cansancio.

Luego, por supuesto, no olvides la cocina. Y posteriormente, los espacios menos utilizados como el comedor, dormitorio de invitados y sala de estar. Por último, pero no menos importante, puedes dedicarte a cualquier área de almacenamiento adicional como una bodega o despensa.

Todo tiene su lugar

Al desembalar, hay una regla de oro a seguir: todo tiene su lugar.

Esto significa que por cada elemento que saques de una caja, debes tener una idea aproximada de dónde deseas colocarlo en tu nuevo hogar. Hazlo inmediatamente. Si aún no sabes qué hacer con esa lámpara que te regalaron, déjala en la caja hasta que lo sepas. Evita las cosas que te puedan estorbar.

Después de estar en tu nuevo hogar por un tiempo, digamos una o dos semanas, es hora de echar un vistazo profundo a las “cosas” que aún quedan en las cajas. Pregúntate si realmente necesitas estos artículos. ¿Realmente tienen un lugar en tu nuevo hogar? ¿dejaste de usarlos?

Si la respuesta a la mayoría de estas preguntas es negativa, piensa en regalarlos, venderlos o eliminarlos. No tiene sentido tener cajas medio vacías y siempre guardadas en el clóset, ni almacenar elementos que probablemente no volverás a usar. Lo mejor que puedes hacer es dárselos a alguien que pueda usarlos y disfrutar del espacio y organización de tu nueva casa o departamento.