¿Una utopía?, la clave es la selección de las plantas
En cualquier ciudad, para ti o para mi, tener un jardín en las alturas es un sueño. Tener un lugar donde esconderse al aire libre y donde observar desde tu departamento la ciudad bulliciosa tiene que ser uno de los mayores placeres que puedan existir.
¿Dificultades?
Todos sabemos los beneficios.
Cada vez hay más cubiertas verdes, más tejados ajardinados, y más terrazas cultivando sus verduras frescas.
Sus dificultades son obvias.
- Puede ser complicado cultivar y cuidarplantas en jardineras y en macetas (siempre es mucho más fácil en un suelo, con una estructura y una profundidad que obviamente a las plantas les gusta más). Pero es una cuestión de estar encima y de disfrutar con ello.
- Además de crearles un suelo hecho a su medida hay que tener en cuenta que las plantas están infinitamente más expuestasal clima. El sol y el calor además de secarlas en menos tiempo, las abrasa. Y si sumamos el viento, la evaporación las acaba matando (desfoliando primero) en pocos días. Imagínense un día entero y soleado de playa en pleno Verano, te quemas o pones rojo, pues las plantas sufren más o menos igual que nosotros. Un jardín en las alturas sin riego automático es un riesgo a tu inversión.
- En cualquier caso transformar un lugar muerto en un oasis es un placer para los sentidos y la clave es la selección de plantas.
La selección de plantas ¿y porqué?
- En estos espacios una de las mejores opciones es utilizar gramíneas ornamentalesque no pierden agua con tanta facilidad y aguantan el embate del La razón: sus hojas van en dirección vertical o transversal (en vez de abrirse en posición horizontal a los rayos del sol) de manera que la exposición que reciben es menor. Festucas, hakonechloa, calamagrostis, miscanthus y stipas entre otros.
- Por otro lado los árboles y arbustos que encontremos en zonas costeras expuestasson siempre una fantástica opción. Éstos suelen tener hojas perennes coriáceas, duras y gruesas cuyo haz (la parte de arriba de la hoja) suele estar cubierta de una fina capa impermeable que les impide perder agua tan rápido. Son perfectos para dar la estructura inicial al jardín: labiérnago, aladierno, boj, lentisco y mirto. Estas plantas tienen un inconveniente, y es que suelen limitar su crecimiento para aguantar mejor el verano, luego hay que cuidarlas muy bien en otoño, invierno y primavera para potenciar su desarollo.
- Hay otro tipo de plantas.Aquellas que disminuyen la superficie de la hoja para evitar al máximo secarse. Hojas estrechas o lineales son plantas de grandes resultados. Buenas opciones son el romero, tomillo, dianthus, genista, teucrium, orégano.
- Las plantas con hojas de follaje gris, éstas se han recubierto de pelos blancos que reflejan la luz del sol. Bajo los pelos, la hoja es verde. Por ejemplo, el stachys bizantina, algunas salvias, la santolina, la lavandula lanata, la ballota, o el phlomis purpurea.
- Otro «must» son las plantas suculentas, es decir plantas que almacenan agua, mucho más fáciles de mantener si no las riegas demasiado. Tipo aloes, agaves, sedum…
Y finalmente…
Estas son sólo pinceladas que sirven casi para cualquier lugar. Unas aguantan mejor el frío que otras, y por lo general todas necesitan sol. Al menos el sol del mediodía.
La mezcla de unas y otras te permite dar diferentes texturas y colores.
Pero lo simple, es más bello, y a priori más fácil. Puede que te parezca aburrido, pero tener dos especies que repitas y formen el marco esencial de tu jardín es primordial. Meter otra planta de flor, un buen grupo de ellas… dos, tres o cuatro, todo de lo mismo. Muchas, muy diferentes, pueden acabar siendo un dolor de cabeza, y aumentan la complejidad. A no ser que estén bien diseñadas y pensadas, entonces son todo un espectáculo.
Unos dirán que esto tiene su riesgo. Pero, quién ha dicho que ajardinar una terraza sea fácil. Es más bonito si todo tiene el mismo lenguaje, y si la estructura es clara. Mete 5 bolas de boj, 4 lavandas, y 4 naranjos enanos. O una masa de hakonechloa. Y algún acento, algún arbolito, alguna planta más grande (arriésgate), más arquitectónica. Y, seguro, habrás triunfado. Luego, siempre puedes experimentar e ir probando.
Pero la base nunca fallará.